+
Información

Grava para jardines

Grava para jardines

Grava para jardines

De diferentes tamaños, formas y orígenes, ya sea grava o piedra triturada de cantera con diferentes diámetros, la principal elección de uso es el tamaño, la granulometría. Dependiendo del uso, se puede optar por una grava de jardín gruesa, con un diámetro que puede llegar incluso a los 6 cm, o una grava mediana o pequeña, con un diámetro entre 1 y 3 cm. Finalmente, para el uso de decoración pura, también existe la variante de color, los colores de moda son gris perla, rojo y tonos de azul, también se usa ampliamente la grava con tonos mixtos. Por supuesto, este material se puede comprar en canteras y en tiendas que distribuyen materiales de construcción. Si necesita cubrir áreas pequeñas, también hay bolsas con pequeñas cantidades. Además de presentar los diferentes tipos de grava, en esta breve guía señalamos los principales usos y algunos consejos prácticos para su mantenimiento.


Grava para el jardín: cómo elegir.

La grava utilizada como sustituto del pavimento representa una alternativa muy económica y al mismo tiempo válida. Se puede aplicar rápidamente donde sea necesario, no requiere mano de obra y, por último pero no menos importante, permite mantener limpio el ambiente externo favoreciendo el drenaje del agua sin la formación de charcos. Este material encuentra su ubicación ideal en zonas de frecuente tránsito peatonal, zonas del jardín habitables, donde caminar es frecuente. Ideal, por ejemplo, para colocar una glorieta en el jardín, trazar caminos en el verde, decorar una avenida o delinear el borde de macizos de flores. La facilidad de uso de la grava también permite una fácil extracción cuando no se necesita, por lo que nuestro entorno externo se puede personalizar según sea necesario si es necesario. Para el jardín se utilizan principalmente 2 diámetros, 1 cm y 3 cm de escombros, el uso principal es cubrir las zonas de paso.


Colocación de grava

Para usar grava para el jardín, primero debe planificar la cantidad que necesita. Una vez elegido el diámetro bastará con calcular el área a cubrir multiplicando por el espesor, la grava se suministra en metros cúbicos a precios no desorbitados. Una vez definida la zona a cubrir, el consejo es excavar ligeramente la parte del suelo, incluso con 20 cm de profundidad es suficiente, para darle al material una base sólida y un asiento para asentarse. Si el espacio que queremos cubrir es pequeño, la grava se puede distribuir fácilmente a mano, un rastrillo y una pala ayudan a nivelar la capa y uniformar los niveles del jardín y nivelar en general. En soluciones particulares, por ejemplo cuando quieres proteger parterres, o quieres delimitar gran parte del terreno exterior de tu casa, puedes optar por una solución que implique el uso de material de diferentes diámetros. En estos casos, en la fase de colocación, al colocar la grava, se utiliza un tejido que sirve para dividir las dos capas de diferentes diámetros. Para conseguir esta capa de separación, existen geotextiles en el mercado que se utilizan para evitar que los diferentes espesores de piedras creen zonas no uniformes y por tanto den lugar a depresiones o huecos. Para evitar este tipo de problema, es importante alisar cuidadosamente el material a medida que se esparce.


- la grava requiere poco mantenimiento">La grava requiere poco mantenimiento

Como es bien sabido, este material tiene una acción drenante excepcional para el agua, si bien asentado en el suelo no habrá problemas desde el punto de vista de la consistencia uniforme de la superficie para caminar. Por lo tanto, el mantenimiento es casi inexistente. Con el tiempo, se pueden formar malas hierbas, por ejemplo, a lo largo de los caminos, pero también se pueden eliminar fácilmente a mano. El crecimiento y liberación de malas hierbas depende sobre todo de la profundidad del suelo, si periódicamente los caminos o las zonas de decoración de nuestro jardín son atacados por plagas, será suficiente mojar ligeramente la grava con productos especiales que eviten que las hierbas echen raíces. Además, la eliminación de hojas secas y, en el caso de grava coloreada, la eliminación del polvo también contribuyen a la limpieza. Para que la grava del jardín vuelva a su color original bastará con mojar periódicamente la piedra triturada en la superficie, esta práctica permite eliminar el polvo que se asienta, pero es una operación que se puede hacer años después. Finalmente, con el paso del tiempo el jardín puede requerir una adición de piedra triturada como resultado del material que se entierra cuando se compacta con el paso de los años, para este tipo de operación hoy en día también existen sacos de 50 kg en el mercado en tiendas de jardinería, ferreterías y almacenes de materiales de construcción, por lo que incluso en el caso de mantenimiento en grandes superficies, se puede evitar el uso de canteras con el consiguiente ahorro también en transporte.


Piedras de jardín

Además de la grava, siempre permaneciendo en la categoría de guijarros y arena, las piedras de jardín juegan un papel importante. Casi siempre son piedras decorativas o piedras ornamentales que se utilizan para crear pequeñas áreas en el jardín con especies particulares, como los jardines de rocas.

En esta gran categoría, el caliza ocupa un papel de primordial importancia, gracias a su alto valor estético dado por sus formas irregulares muy adecuadas para la creación de jardines de rocas y parterres. Otro tipo de piedras aptas para estos trabajos son los cantos rodados de río, cantos rodados que deben tener dimensiones importantes y que se aprecian por sus formas suaves y redondeadas.

Para creaciones más regulares y geométricas, en lugar de piedras de jardín es incluso mejor utilizar toba, una piedra muy utilizada en las últimas décadas pero que aún hoy da una agradable sensación de orden, geometría y naturalidad al mismo tiempo.

Ver el vídeo



Vídeo: Gravida and Para Interpretation Made Simple (Marzo 2021).