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Nutrientes Fósforo

Nutrientes Fósforo

El fósforo es un elemento básico para las plantas ornamentales y con flores porque está ligado a la formación de las flores, el desarrollo de las raíces y la estructura de los brotes.

En el suelo se encuentra presente en cantidades importantes en forma de mineral (varios tipos de fosfato), o se puede encontrar contenido en el componente orgánico, concretamente Humus.

La planta absorbe el fósforo contenido en la solución circulante en forma de ión fosfórico directamente utilizable. Sin embargo, el fósforo mineral contenido en el suelo está sujeto a muchas interacciones con los demás elementos presentes en el suelo (formación de sales insolubles), que limitan su difusión y disponibilidad para las plantas. Un ejemplo clásico de retrogradación lo da la interacción entre fosfatos y calcio que conduce a la formación de fosfato tricálcico insoluble.

El fósforo de la planta realiza funciones plásticas y energéticas al entrar en la composición de moléculas fundamentales de la biología vegetal como los ácidos nucleicos (ADN-ARN) y el trifosfato de adenosina (ATP). Es del proceso de utilizar ATP que la planta extrae la energía que necesita para llevar a cabo todas las funciones vitales, incluida la fotosíntesis de clorofila.

Además, el fósforo es un activador de numerosas actividades enzimáticas, entra en la composición de sustancias de reserva y vitaminas.

Los efectos que el fósforo determina en una planta son más evidentes con el estímulo a la formación de flores y raíces y en la mayor elasticidad de los brotes.

La falta de fósforo se manifiesta por una deficiencia real del elemento en el sustrato o, más frecuentemente, porque existen situaciones que bloquean su disponibilidad para la planta (cuya retrogradación ya hemos hablado).

Los factores que limitan la disponibilidad de fósforo son el suelo excesivamente arcilloso, que retiene fuertemente el elemento, el pH alcalino y la alta caliza que determinan la formación de compuestos insolubles (fosfato bi y tricálcico).

En estas condiciones las plantas presentan claros síntomas de deficiencia de fosfato que generan un pobre desarrollo vegetativo de los brotes (enanismo) y raíces (plantas no ancladas al suelo), ramas poco lignificadas y poco erectas (típicas en rosa), hojas pequeñas y delgadas, con coloración bronce. La floración ocurre con menor intensidad y tardía, así como la maduración del fruto. Algunas manifestaciones específicas se encuentran en el tomate, donde se aprecia un color púrpura en el envés de las hojas. Además, entre las plantas florícolas, particularmente en el clavel, se produce un crecimiento reducido con hojas delgadas, estrechas, rectas y flores pequeñas. En los composites (Astro, Margherita, Chrysanthemum) hay un crecimiento atrofiado y luego las hojas más viejas se vuelven amarillas, marrones y mueren. En las plantas bulbosas hay poca formación de raíces.

En la rosa hay una caída temprana de las hojas sin amarillear, con los cogollos poco lignificados, débiles y retorcidos.

En fertilizantes, el fósforo se asocia con nitrógeno y potasio formando los fertilizantes NPK clásicos. En los envases, el fósforo está presente en la sección relativa a la composición y se denomina convencionalmente anhídrido fosfórico, que tiene el símbolo "P2O5".

Los aportes de fertilizantes con alto contenido en fósforo son aconsejables en las etapas iniciales y centrales del desarrollo de la planta, para favorecer la formación de raíces e inducción a la floración.

Dada la reducida movilidad del suelo, el Fósforo se suele aplicar en el momento de su preparación antes de la siembra o trasplante, o, en plantas en maceta, en el momento del trasplante y en el período otoño-invierno.


Vídeo: Fósforo casero para las primas - Manual del cultivo ecológico. (Marzo 2021).